Café escondido en Rayong | reseña honesta de Elephante
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En Ban Phe, Rayong, un café de barrio para pasar antes de ir a Koh Samet
Te quiero mostrar un café escondido en Ban Phe, Rayong, Tailandia. Cuando vivía en Tailandia, fui con mi esposa al muelle Nuanthip para ir a Koh Samet, pero todavía faltaba harto para que saliera el barco. Queríamos tomar algo cerca del muelle, así que caminamos un poco y terminamos entrando a Elephante Cafe. Es un edificio chico de dos pisos que se ve al pasar por la carretera costera de Ban Phe, en Rayong, y la verdad es que casi ningún turista que va rumbo a Koh Samet se mete a este café de barrio. Incluso ahora que ya volví a Corea, de vez en cuando me acuerdo de este lugar, no por el café, sino por la torta.
Si te soy sincero, mientras viví en Tailandia fui a muchísimos cafés. Desde los más hipster de Thonglor en Bangkok, hasta cafés frente a la playa en Pattaya y otros dentro de la misma isla de Koh Samet. Pero Rayong tenía otra vibra. Como no es un destino turístico tan típico, el ambiente era distinto. No era ese tipo de lugar lleno de extranjeros por todas partes, sino más bien uno donde te sentabas entre vecinos que habían salido con chalas un fin de semana y, sin darte cuenta, te sentías menos turista y más alguien que vivía ahí mismo.
Antes de pedir en una cafetería tailandesa, ojo con esto
Antes de seguir, te quiero contar una cosa importante. En Tailandia, la lógica del menú en los cafés es un poco distinta a la de otros países. Si no cachai eso, el primer pedido puede dejarte bien confundido.
☕ Lo que sí o sí tienes que saber antes de pedir en un café tailandés
Thai Café Menu ≠ Global Standard
Espresso Espresso
🌍 En el resto del mundo — extracción a presión de 30 ml, sin azúcar, sabor amargo
🇹🇭 En Tailandia — muchas veces viene con leche condensada por defecto, así que puede salir un espresso dulce
Americano Americano
🌍 En el resto del mundo — espresso + agua, sin azúcar
🇹🇭 En Tailandia — suele traer jarabe de azúcar por defecto. Si lo quieres sin dulce, hay que decir "mai wan" (ไม่หวาน)
Café latte Café Latte
🌍 En el resto del mundo — espresso + leche vaporizada, sin azúcar
🇹🇭 En Tailandia — es común que usen leche condensada + leche evaporada en vez de leche normal. Queda muy dulce y bien intenso
Kafae yen กาแฟเย็น
🌍 En el resto del mundo — ese menú no existe (propio de Tailandia)
🇹🇭 En Tailandia — café helado al estilo tailandés. Café fuerte + leche condensada + azúcar + leche evaporada + hielo. Muy dulce y cremoso
Oliang โอเลี้ยง
🌍 En el resto del mundo — ese menú no existe (propio de Tailandia)
🇹🇭 En Tailandia — café negro tradicional hecho con robusta tostado junto a granos como maíz, sésamo y soya. Viene con azúcar por defecto y puede llevar leche condensada
⚠️ Dato clave al pedir
Si no quieres dulzor → "mai↗ sai↙ nam↗ tan-" (ไม่ใส่น้ำตาล) = sin azúcar, por favor
Si no quieres leche condensada → "mai↗ sai↙ nom↗ khon↗" (ไม่ใส่นมข้น) = sin leche condensada, por favor
En muchos cafés también puedes elegir el nivel de azúcar entre 0% / 25% / 50% / 75%
De verdad, pedir sabiendo esto o pedir sin cacharlo son dos experiencias totalmente distintas. A mí, cuando recién llegué a Tailandia, me pasó que pedí un americano y me salió dulce. Pensé que me había equivocado al pedir, po.
Americano con yuzu: sinceramente, un sabor difícil de agarrar
Lo que yo pedí en este café fue un americano con yuzu. Estaba recomendado en la carta, así que me tincó probarlo. Venía con un jarabe amarillo de yuzu al fondo del vaso y encima le echaban el americano. Además, lo servían con una rodaja de limón y hasta con perejil encima. Me dio la impresión de que en este café le ponen perejil a casi todo como sello de la casa. Pero honestamente, fue un sabor difícil de encajar. Se sentía al mismo tiempo lo amargo del café y lo ácido del yuzu, así que no sabía bien en qué concentrarme. Es de esos tragos que o te gustan harto o no te convencen nada. El americano costaba 60 baht.

La soda de lichi que eligió mi esposa
Mi esposa estuvo un buen rato mirando frente a la vitrina antes de decidirse por una soda de lichi. Era agua con gas con jarabe de lichi y arriba le ponían trozos completos de la fruta. Y sí, también venía con perejil clavado, igual que el otro. El sabor era liviano y fresco, perfecto para el calor de Tailandia. El aroma a lichi se notaba, pero no era exagerado ni invasivo. Costaba 75 baht.


No pensé que iba a encontrar una torta inolvidable en un café local de Tailandia
Pero la historia de verdad empieza acá. Mi esposa eligió un pastel morado de la vitrina. Y eso fue el gran momento del día.

Había una fila entera de postres: mousse cakes, tortas de crepe e incluso una torta verde de matcha. Para ser un café local tailandés, la variedad de postres estaba bien sólida. En la repisa de arriba también se veían algunos panes. Mi esposa eligió la torta morada que estaba al extremo derecho.

Cuando llegó a la mesa, la torta era en verdad chiquitita. Si la ponías al lado del vaso, era más chica que la palma de la mano, pero en esta foto se ve mucho más grande porque la saqué con teleobjetivo. En la realidad eran apenas tres o cuatro bocados. Según recuerdo, costaba cerca de 100 baht, y viendo solo el tamaño, no me pareció precisamente barata.
Pero apenas la probamos, los dos dejamos las cucharas sobre la mesa. Encima del mousse de arándanos tenía una salsa espesa que explotaba en la boca con un sabor intenso, pero sin volverse empalagosa. De todas las tortas que probé en Tailandia, esta fue, sin exagerar, una de esas que uno no olvida nunca.
El teleobjetivo exageró el tamaño, pero el sabor no estaba exagerado para nada

Como la saqué bien de cerca con teleobjetivo, en la foto se ve enorme, ¿cierto? En persona era apenas del ancho de tres dedos. Abajo tenía crumble de galleta de chocolate y arriba un mousse lila claro con salsa de arándanos cayendo lentamente por encima. El mousse se derretía en la lengua justo como tenía que ser, y lo clave era que la salsa de arándanos no se comía el sabor del mousse. Esa clase de equilibrio cuesta más de encontrar de lo que uno cree.

La presentación del plato tenía hojuelas de avena y azúcar flor esparcidas por encima. En un café local de Tailandia, eso no me lo esperaba para nada. Tenía esa pinta de postre de restaurante elegante, cachai. Incluso en cafés famosos del centro de Bangkok hay hartos lugares que no llegan a ese nivel de presentación, así que verlo en un café de barrio en Ban Phe me sorprendió harto.
Con solo mirar el jarabe se nota el nivel que tiene este café

Le saqué otra foto más de cerca al jarabe de arándanos. Ese brillo era el punto fuerte. Si una salsa así está mal hecha, termina quedando como agua con azúcar y mata por completo la torta. La de acá tiraba más para lo ácido y fresco que para lo demasiado dulce. El mousse tenía un dulzor suave y la salsa venía a poner justo ese toque un poco ácido encima.
Así se ve la estructura de la torta por dentro

Le corté un pedazo para mirar bien la sección. No era puro mousse de arriba abajo. Tenía una base de bizcocho de chocolate y encima una capa delgada de mousse de arándanos. Lograr que el mousse quede delgado y parejo así no es nada fácil. Si queda muy grueso, empalaga; si queda muy delgado, desaparece. Este tenía justo el grosor preciso para que en un solo bocado entraran juntos el peso del bizcocho y la suavidad del mousse.

Si mirabas más de cerca el corte, se notaban trocitos de arándano metidos dentro del mousse. No era solo una salsa puesta por arriba; el relleno venía bien trabajado por dentro también.

Una foto más del jarabe, bien de cerca. Tenía esa consistencia espesa que corría lento sobre el mousse y se quedaba ahí, en vez de escurrirse como agua. Se sentían pedacitos enteros de arándano al morder la salsa, y daba la impresión de que no era un producto comprado ya listo, sino algo reducido ahí mismo.
El interior del café, captado solo con zoom
Ahora sí te cuento un poco del interior. Todas las fotos fueron tomadas adentro. Solo tenía lente zoom, así que no pude sacar el exterior del local.

El café no era gigante, pero tenía muebles y objetos antiguos con un aire bien tailandés, puestos aquí y allá con mucho tino. No se sentía decorado a la fuerza, sino como si esas cosas hubieran estado ahí desde siempre, y eso me gustó harto. Los cafés tailandeses tienen esa mano. No se trata de gastar una fortuna, sino de armar ambiente con lo que tienen a mano.
Objetos que parecían sacados de un mini museo vintage



En la pared había una gran cara de elefante hecha de madera, y en las repisas de madera se acumulaban mini motos, cascanueces y distintos adornos. En un rincón tenían una Vespa vintage celeste, y justo detrás había una monkey bike dorada. No sé si el dueño coleccionaba estas cosas, pero el café entero se sentía como un pequeño museo vintage. En una vitrina de vidrio al costado también había una Fender Telecaster, con un letrero abajo que decía “Fender Telecaster Japan 1987-1990”. Era la primera vez que veía una guitarra exhibida así dentro de una cafetería. No había una línea estética súper coherente, pero curiosamente tampoco se sentía desordenado. Más bien parecía el living de alguien que juntó puras cosas que le gustan.
Como dato, el estacionamiento frente al local alcanza para unos 5 autos como máximo. Si vas un fin de semana en la tarde, puede costar encontrar lugar, así que conviene ir un poco más temprano.
Dos pisos y un rincón acogedor bajo una escalera con arco

El café tiene dos pisos. Debajo de la escalera hicieron un arco de ladrillo que forma un rinconcito bien acogedor, y arriba hay otra zona de mesas aparte.
Hay hartos asientos, pero los más cotizados son los del segundo piso junto a la ventana



En el segundo piso había una mesa grande de madera maciza, así que servía perfecto para grupos, y además desde la ventana se veían árboles verdes al tiro, por eso era uno de los lugares más apetecidos. En el primer piso había sillas bajas de madera con cojines de cuero café. El ángulo del respaldo era justo ese que te deja sentarte relajado sin terminar cansado aunque pases rato ahí. También me gustó que en los costados de las sillas tenían tela con diseño tradicional tailandés, algo bien propio del lugar. En la pared del lado del sofá colgaban pinturas egipcias sobre papiro y una vitrina llena de miniaturas, así que bajo esas lámparas colgantes celestes el rincón se veía casi como una pequeña galería. Sigue sin haber una estética súper uniforme, pero a esa altura ya se entiende que precisamente ese desorden medio encantador es parte de la personalidad del café.
10 frases en tailandés que te sirven al tiro en una cafetería
Para cerrar, te dejé varias expresiones útiles que puedes usar en un café en Tailandia. Les puse incluso la entonación, así que si las lees tal cual, deberían ayudarte bastante allá mismo.
🗣️ 10 frases en tailandés para usar al tiro en un café
Marca tonal: ↗ sube ↘ baja — alarga la pronunciación
Ao↘ an↘ ní↗ ka↗/kráp↗
เอาอันนี้ค่ะ/ครับ
→ Quiero este, por favor
Mai↗ sai↙ nam↗ tan-
ไม่ใส่น้ำตาล
→ Sin azúcar, por favor
Mai↗ sai↙ nom↗ khon↗
ไม่ใส่นมข้น
→ Sin leche condensada, por favor
Wan↗ noi↗ noi↘
หวานน้อยหน่อย
→ Con menos dulce, por favor
Sai↙ nam↗ khaeng↘ yé↗ yé↗
ใส่น้ำแข็งเยอะๆ
→ Póngale harto hielo, por favor
Ao↘ ron↗ ka↗/kráp↗
เอาร้อนค่ะ/ครับ
→ Lo quiero caliente, por favor
Hor↙ klàp↙ bâan ka↗/kráp↗
ห่อกลับบ้านค่ะ/ครับ
→ Para llevar, por favor
Rá↗hat↙ wifi↗ a↙ rai↘ ka↗/kráp↗
รหัสไวไฟอะไรคะ/ครับ
→ ¿Cuál es la clave del wifi?
Kho↘ nam↗ plao ka↗/kráp↗
ขอน้ำเปล่าค่ะ/ครับ
→ Agüita, por favor
Gep↙ tang↗ ka↗/kráp↗
เก็บตังค์ค่ะ/ครับ
→ La cuenta, por favor
💡 Ojo
Si eres mujer, al final de la frase puedes agregar "ka↗" (ค่ะ), y si eres hombre, "kráp↗" (ครับ), para sonar más amable. Si quieres decir el nivel de dulzor con números, puedes usar "ha↙ sip↙ percent↗" (ห้าสิบเปอร์เซ็นต์) = 50%.
Resumen práctico para visitar Elephante Cafe
En resumen, Elephante Cafe es de esos lugares perfectos para pasar un rato antes de ir a Koh Samet. Desde el muelle Nuanthip estás a 2 o 3 minutos en auto, y caminando son unos 10 minutos. El americano cuesta 60 baht, la soda de lichi 75 baht y el mousse de arándanos, si no me falla la memoria, unos 100 baht. Con cerca de 200 baht por persona, o sea alrededor de $5.500 CLP, alcanza de sobra para una bebida y un postre. Si comparas eso con un café en zonas como Thonglor o Ari en Bangkok, donde lo mismo te puede salir entre 300 y 400 baht por persona, acá terminas pagando ni la mitad. Y lo más loco es que la calidad del postre, al menos para mí, incluso estaba mejor acá.
También vi comentarios que decían que si vas muy tarde, a veces se les acaba el café en grano y ya no puedes pedir café, así que conviene más ir en la mañana o a primera hora de la tarde. El horario es de 09:00 a 18:00 en días de semana, y de 07:00 a 18:00 los fines de semana. El wifi es gratis. Si andas de viaje por Rayong, o si te sobra tiempo antes de entrar a Koh Samet, yo sí me daría una vuelta. Pero siendo bien honesto, más importante que ajustar el nivel de azúcar es revisar si todavía tienen en carta ese mousse de arándanos. Esa era la verdadera joyita del lugar.